El Aceite Esencial de Lavanda, extraído mediante destilación al vapor de las flores de Lavandula Angustifolia cultivadas en Francia, es un aceite esencial preciado por su aroma inconfundible y sus innumerables beneficios terapéuticos. Durante siglos, la lavanda ha sido utilizada por diversas culturas, incluidos los egipcios y los romanos, para bañarse, relajarse, cocinar y como perfume, lo que refleja su versatilidad y eficacia.
Conocido por sus propiedades calmantes y relajantes, el aceite de lavanda es comúnmente utilizado para disminuir el estrés y la tensión mental. Este aceite es ideal para su uso en aromaterapia, donde unas pocas gotas en un difusor pueden transformar cualquier espacio en un refugio de paz y serenidad. También se puede utilizar para refrescar ropa de cama, armarios, colchones y automóviles, simplemente combinándolo con agua en un difusor o rociador.
Antes de acostarse, añadir unas gotas de aceite de lavanda a las almohadas, ropa de cama o incluso a la planta de los pies puede mejorar la calidad del sueño, promoviendo una sensación de calma y bienestar.
El aceite esencial de lavanda es un producto 100% puro y no debe aplicarse directamente sobre la piel sin diluir. Mantener fuera del alcance de los niños. Si está embarazada, amamantando o bajo el cuidado de un médico, consulte a su médico antes de usar. Evite el contacto con los ojos, oídos internos y áreas sensibles.







Marta Jiménez –
El aceite esencial de lavanda es un básico en mi centro de bienestar. Lo uso en masajes y sesiones de reiki, y su calidad es incomparable. He probado otras marcas, pero ninguna tiene este aroma tan auténtico. Relaja profundamente y crea una atmósfera de paz en cada sesión
Elena Torres –
es un salvavidas para mi y mis peques! A mis hijos les cuesta mucho relajarse por las noches, pero desde que usamos este aceite en su rutina antes de dormir, se duermen antes y duermen toda la noche